Vivimos en una sociedad donde creemos que hacer lo que todo el mundo hace es lo correcto. Desde pequeños, en la escuela, aprendemos conceptos, tragamos información y la memorizamos. Pero nadie nos enseña a innovar, a equivocarnos ni a crear conceptos nuevos.

Los niños cuando son pequeños están llenos de creatividad, de vitalidad y energía, tal como veremos en el siguiente corto, y en cuanto van a la escuela, van perdiendo esa forma de ser. Aprenden los patrones de nuestra sociedad y pretenden ser buenos estudiantes haciendo todo aquello que los profesores exigen. Pero luego, en el ámbito profesional piden a gente innovadora, emprendedora, que piense, que tenga ideas originales y que busque soluciones propias, pero no nos damos cuenta que los alumnos han aprendido a seguir y hacer las cosas cómo les decían, de una única manera y sin pensar diferente. Por lo tanto es mucho más difícil encontrar personas creativas o emprendedoras en el ámbito profesional.

El corto Alike que se ha hecho viral, nos muestra durante 7 minutos cómo la sociedad acaba con la creatividad de los niños de una forma divertida.  Está protagonizado por Copi, un padre, y Paste, su hijo, y nos enseña cómo se convierten las personas en lo que son todos los demás, libros, libros y más libros que terminan obligándoles a ser de una forma concreta para sobrevivir al sistema.

En nuestra opinión, la sociedad debería hacer una reflexión sobre las bases de la educación. Nuestra profesión basada en la creatividad nos obliga a mantener al niño que llevamos dentro y a potenciarlo, con la finalidad de buscar soluciones nuevas e ideas originales. Además, hoy en día, con el fácil acceso a la información, más que acumular conocimientos teóricos se necesita desarrollar habilidades y capacidades para el desempeño profesional.